Oil & Gas Magazine

Revista de la industria del petróleo y el gas

Emilio Lozoya Austin… ¿culpable o inocente?

Nuevamente el Director de Pemex de 2012 a 2016 fue vinculado con actos de corrupción, ésta vez en el caso Odebrecht.

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Por Daniela Loredo

Emilio Ricardo Lozoya Austin, Egresado de Harvard, el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); hijo de Emilio Lozoya Thalmann; nieto de Jesús Lozoya Solís; titular de la hoy desaparecida Secretaría de Energía, Minas e Industria Paraestatal en 1993 y Director de Pemex por cuatro años es acusado abiertamente de haber recibido 10 millones de dólares por parte de la empresa Odebrecht.

Tal denuncia está sustentada con documentos obtenidos por el diario brasileño O Globo y los testimonios de Luis Alberto de Meneses Weyll, ex director de Odebrecht en México, Luiz Mameri, miembro de la Junta Directiva de Odebrecht e Hilberto da Silva, ex operador de la oficina de Operaciones Estructuradas de Odebrecht donde relatan paso a paso las transacciones ‘ilegales’ de Lozoya Austin.

En estas declaraciones se asevera un primer pago efectuado a comienzos de 2012, justo cuando Enrique Peña Nieto estaba en campaña presidencial; esta primera transferencia fue por la cantidad de 4.1 millones de dólares y emitidos a dos cuentas que el mismo Lozoya proporcionó en Tortola, una de las Islas Vírgenes Británicas.

Luego de una operación ‘limpia’ y ‘exitosa’, Lozoya y De Meneses volvieron a tener contacto en 2013, año en el cual Emilio ocupaba ya el cargo de Director de Petróleos Mexicanos. Para ese momento y según las declaraciones recuperadas, el titular de la petrolera nacional se comprometió a destacar la actuación de la firma brasileña ante el Consejo de Administración siempre y cuando las propuestas para obras fueran competitivas y de calidad.

Meses más tarde, el funcionario federal habría solicitado 6 millones de dólares por su ‘recomendación’ de asociarse con la empresa Construcciones Industriales Tapia, cantidad que llegó en dos parcialidades: el primero por 2 millones de dólares y el segundo por 4 millones, una vez ganada la en disputa.

Diciembre 2013 marcó la culminación de dichos sobornos ya que Odebrecht ganó el contrato para el acondicionamiento y movimiento de tierras para la refinería Miguel Hidalgo, en Tula de 1,364 millones de pesos; la firma del contrato de Odebrecht y Pemex se realizó en febrero de 2014.

Al respecto, Luiz Mameri refrendó lo sucedido al afirmar en su declaración lo siguiente:

“La influencia de Lozoya en el Consejo (de Administración de Pemex) fue determinante para conquistar el contrato. En función de eso, y en cumplimiento del acuerdo con Emilio Lozoya, autoricé al Sector de Operaciones Estructuradas el pago de seis millones de dólares”.

 

Libre de culpa

Pese a las pruebas presentadas y las declaraciones de los tres ex miembros de la firma sudamericana, Emilio Lozoya camina con la cara en alto y amenazó con demandar por daño moral y otros delitos “a quien corresponda”. Sin culpa, miedo ni duda, Emilio Lozoya dio precisas instrucciones a su equipo legal para proceder ante las “acusaciones sin fundamento” en su contra.

Luego de convertirse en tendencia en #Twitter, el ex Director de Pemex publicó una Nota Aclaratoria en la cual negó categóricamente las imputaciones, así como la información que lo vincula con actos de solicitud y/o recepción de sobornos directa o indirectamente.

“Jamás he participado en actos de corrupción. Estas publicaciones han mentido reiteradamente en este y otros temas y jamás han probado sus alegatos”, reiteró.

Teniendo como única base lo declarado por Meneses Weyll, Mameri y da Silva, Partidos de oposición en el Congreso de la Unión, tales como Morena, PAN y PRD urgieron una investigación a fondo sobre las ‘propinas’ que la constructora brasileña supuestamente dio a Emilio Lozoya, quien hace poco también se vio involucrado en un caso de corrupción con la empresa española Obrascón Huarte Lain (OHL).

Impunidad nacional

México es de aquellos países que llaman ‘países con mayor impunidad’ y cómo no serlo si las leyes no se hacen valer; si aún con pruebas sólidas, tales como la filtración de los audios en los que Lozoya habría intervenido para favorecer a OHL en la licitación de la Central de Ciclo Combinado Empalme I de la CFE, se le permitió seguir al frente de la petrolera nacional; si los privados financian elecciones de candidatos de diferentes partidos políticos en espera de ‘beneficios’, o si las investigaciones no están en igualdad de condiciones.

Tal es el caso del cantante Julión Álvarez y el futbolista Rafael Márquez, ambas estrellas en su género vinculadas con una red de narcotráfico, a quienes mientras dura la investigación les fueron congeladas sus cuentas en menos de 24 horas de haberse dado a conocer la noticia. Hoy por hoy, Emilio Lozoya Austin no atraviesa una situación así, tal vez gracias a su ángel presidencial.

 

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