Oil & Gas Magazine

Revista de la industria del petróleo y el gas

Las nuevas estrategias para la seguridad energética, presentes y futuras

Por: Dr. Jesús René Ocampo Hernández.

@elamigorene

 

Mis queridos lectores, los pronósticos en el mundo apuntan a nuevos problemas alrededor del mundo en razón de la energía, vamos a adelantarnos a un futuro no muy lejano, tomemos como base la escala de Kardashov. Tipo I, tipo II y tipo III,  método propuesto en 1964 por el astrofísico ruso Nikolái Kardashov para medir el grado de evolución tecnológica de una civilización y se describe de la siguiente manera (Kardashov, 1964):

 

Tipo I – Una civilización que es capaz de aprovechar toda la potencia disponible en un único planeta, aproximadamente 1016 W. La cifra puede ser bastante variable; la Tierra tiene una energía disponible de 1,74×1017 W. La definición original de Kardashov era de 4×1012 W. (Kardashov definió originalmente el Tipo I como “el nivel tecnológico cercano al nivel presente hoy en día en la Tierra”, con “hoy en día” refiriéndose a 1964).

 

Tipo II – Una civilización que es capaz de aprovechar toda la potencia disponible de una única estrella, aproximadamente 1026 W. De nuevo, la cifra puede ser variable; el Sol emite aproximadamente 3,86×1026 W. La cifra que daba Kardashov era de 4×1026 W.

 

Tipo III – Una civilización que es capaz de aprovechar toda la potencia disponible de una sola galaxia, aproximadamente 1037 W. Esta cifra es extremadamente variable, ya que las galaxias tienen un rango de tamaños muy amplio. La cifra original de Kardashov fue de 4×1037 W.

 

Aunque esto pueda leerse bastante futurista, el hombre de la antigüedad nunca imagino llegar  a la luna o visitar marte o tener la información del mundo en la palma de su mano a través de un pequeño dispositivo de comunicación.

 

En la actualidad, aunque esta escala fue descrita en 1964, nos encontramos en el nuevo amanecer del Tipo II, veamos cuales son los principales países que ya utilizan o que han invertido en el desarrollo para el aprovechamiento de la energía solar (CEMAER, 2017):

  1. Alemania

El uso total: 10.000 megavatios

Alemania es el líder mundial en energía solar y su objetivo es ser totalmente 100% renovable para el año 2050

Sólo en 2009, Alemania instaló 3.806 megavatios de capacidad de energía solar, que es más que la capacidad total de España y casi ocho veces más de lo que los EE.UU. han instalado recientemente.

  1. España

El uso total: 3.500 MW

 

España ha sido el líder mundial de energía solar fotovoltaica (2.605 MW) en 2008, pero se ha visto superado por Alemania.

Las razones de este descenso se atribuyen a la demora y la complejidad de un programa de gobierno del nuevo subsidio y una disminución en la demanda de energía debido a la crisis económica.

  1. Japón

El uso total: 2.700 MW

Japón ha invertido más de 9 mil millones de dólares en programas de energía solar, este año tienen un plan para instalar energía solar en más de 32 mil escuelas.

  1. Estados Unidos

El uso total: 1.800 MW

La energía solar en este país se espera que aumente rápidamente durante los próximos años, debido a la gran cantidad de proyectos de energía solar que se tienen en puerta.

 

Sin embargo, aunque vemos que en algunos países se esta tomando conciencia del enorme consumo energético y de las consecuencias para el planeta y para nosotros, y aunque estamos cambiando poco a poco nuestras costumbres y tecnología para ser más eficientes mientras seguimos avanzando, lo cual ocurre lentamente.

 

Las medidas requeridas ahora para la prevención en materia de energía son aquellas que representan las 3 “E”: Energy security supply, Environmental protection, Economic efficiency. (Seguridad energética, Protección del medio ambiente, Eficiencia económica)

 

Lo que se busca en la implementación de estas estrategias es a Corto Plazo, administrar el desabastecimiento de la forma más económica posible, a mediano Plazo: configurar las reglas y la estructura del sistema internacional para minimizar conflictos por los recursos y a Largo Plazo, como enfrentar el problema del Cambio Climático, medidas preventivas ante el agotamiento de los hidrocarburos y la restructuración tecnológica del sistema energético.

 

Las fuentes alternativas renovables deben ser sostenibles en el largo plazo, y llegar a ser  fuente de innovación  productiva, creadoras de empleo y contribuir a reducir la dependencia externa, sin embargo representa problemas en la escala de producción y costos.

 

Un país con eficiencia energética mejora su posibilidad de ahorro creando una fuente de seguridad e independencia.

 

La Energía Nuclear aunque produce energía limpia, esta genera costos de capital altos, tiempos largos de construcción, dificultad en la producción de componentes y luego de Fukushima el 11 de marzo de 2011, no es confiable para un sector de población.

 

La Seg. Energética (SE), de acuerdo a cada país.

 

Importadores: seguridad del abastecimiento a precios razonables. Exportadores: acceder a demandantes que aseguren ingresos de divisas.

 

Para EE.UU., la SE es petróleo para el transporte,  para la UE es gas para la industria y los hogares.

Energía dos usos principales:

  1. Electricidad: existen diversidad de fuentes para esta energía, las renovables, la hidroelectricidad, el carbón, el gas y petróleo.

 

  1. Transporte: Para este factor, no existe diversidad, el petróleo es responsable por el 95% del uso de la energía.

Usos y países:

Rusia, Arabia Saudita, Noruega: fuentes abundantes para ambos usos.

 

Estados Unidos y Francia: casi auto-suficientes en electricidad pero dependientes de importaciones de combustibles para el sector transporte.

 

Brasil: depende en parte del gas importado para la electricidad pero puede autoabastecerse en combustibles para el transporte por la penetración del etanol.

 

China: alta dependencia del petróleo importado para el transporte. Creciente dependencia de importación de gas y uranio para la generación de electricidad.

 

India: alta dependencia del carbón importado para electricidad.

 

Elementos de la Seguridad Energética.

 

  1. Disponibilidad: futuros desarrollos de hidrocarburo serán en lugares de difícil acceso (aguas profundas) y en países más inestables con escasa gobernabilidad.

 

  1. Fiabilidad: diversificar fuentes, incrementar las reservas, reducir la demanda y crear stocks para emergencias.

 

  1. Precios Razonables: evitar la volatilidad que perjudica a productor y consumidor y eliminar gradualmente los precios subsidiados que estimulan el consumo.

 

  1. Sustentabilidad: evitar las tecnologías que dañen el ambiente y construcción de infraestructura que puede quedar obsoleta en el LP.

 

Rusia se ha convertido en una superpotencia energética que ha hecho que la abundancia de sus recursos se transforme en una “arma geopolítica”, tradicionalmente es proveedor de Europa (desde tiempos de la URSS), con mercados  en creciente desarrollo en China, Japón y Corea del Sur. “Su influencia energética y su cuantioso arsenal nuclear son utilizados para ejercer influencia en la administración del sistema internacional.”

 

La contraparte de Rusia, los Estados Unidos, vive una revolución energética, la cual, no está confinada a un solo combustible o tecnología.

 

Esta revolución energética esta dividiendo a los estadounidenses en dos, aquellos muy entusiasmados con el resurgimiento del petróleo y el gas y el otro, con el crecimiento registrado de las energías renovables y con la eficiencia energética lograda, sobre todo, en el transporte automotor.

 

Ninguna fuente de energía por sí sola podrá resolver los problemas del país, por lo que la mejor manera de fortalecer a la economía estadounidense es reforzando la seguridad energética del país y mitigar los efectos nocivos del cambio climático es sacar ventaja de todas las nuevas oportunidades energéticas.

 

El crecimiento de la producción doméstica de gas natural (básicamente shale gas) ha permitido que la importación por vía marítima caiga, liberando al país de someterse a inestabilidades del mercado gasífero mundial que puede perjudicar el suministro. Al mismo tiempo, el incremento de la producción de petróleo doméstico (básicamente tight oil) podría ayudar a moderar los precios del petróleo y mitigar la inestabilidad de este mercado.

 

Sin embargo, la reducción de la dependencia externa de los EE.UU. no debe confundirse con independencia energética, no hay razones para pensar que Washington podrá desligarse del mercado energético globalizado. Cualquier interrupción de la oferta mundial de crudo, por ejemplo, afectaría el precio de la gasolina en Estados Unidos.

 

El mercado petrolero está dominado por el cártel[1] de la OPEP que detenta el 81% de las reservas de petróleo convencional del mundo. El cártel restringe la capacidad de producción al punto de representar más de un tercio de la oferta petrolera y contribuye a la dependencia de la economía global debido a que el petróleo tiene un monopolio virtual sobre el combustible para el transporte

 

La paradoja a la que debe enfrentarse Estados Unidos es que, a pesar del continuo aumento de su producción doméstica de hidrocarburos, el incremento de las energías limpias en la matriz energética y la ganancia de eficiencia en el sector de transporte automotor, el país tiene poco poder para salir de la “trampa” que le impone un mercado de hidrocarburos global donde los precios se determinan internacionalmente con una posición dominante de los países de la OPEP.

 

Es así mis queridos lectores que podemos pronosticar de acuerdo a nuestros propios puntos de vistas cual podría ser el futuro no tan lejano de la seguridad energética en México o en otras partes del mundo y como siempre, comparto esta columna para que ustedes saquen sus propias conclusiones.

 

E.C.

Bibliografía.

CEMAER. (2017). Aprende y domina las energías renovables. Recuperado el 7 de julio de 2017, de Los 10 Países que más usan Energía Solar: http://www.gstriatum.com/energiasolar/blog/2012/07/11/los-10-paises-mas-usan-energia-solar/

Kardashov, N. (1964). Transmission of Information by Extraterrestrial Civilizations. Soviet Astronomy, Vol. 8, p.217.

 

[1] Convenio o asociación entre empresas comerciales de producción similar para evitar la competencia y controlar la producción, la venta y los precios de determinadas mercancías.

 

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