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Cómo impactan las TICs en el sector energía

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Por: Rafael Díaz

El mercado tecnológico mundial relacionado con los productos ecológicos y el cambio climático podría duplicarse hacia el año 2025, hasta alcanzar un valor de 4.4 billones de euros a nivel mundial (4.4E12 €), según estimaciones de la UE.

“El sector TIC tiene frente a sí una oportunidad histórica. Por un lado, se enfrenta al reto de desarrollar soluciones que le permitan lograr una mayor optimización de los recursos naturales que utiliza, reduciendo el consumo energético y de materias primas y mejorando el reciclaje de la llamada basura electrónica. Por otra parte, tiene frente a sí la oportunidad de ofrecer soluciones tecnológicas a sectores no tradicionales, como la agricultura, la protección ambiental o el desarrollo de ciudades inteligentes, entre otros, que serán clave en el contexto de los nuevos objetivos globales de desarrollo sostenible, aprobados por las Naciones Unidas de cara al año 2030”, según José Mª Díaz Batanero, coordinador del área de Sostenibilidad de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), organismo de la ONU.

“Este contexto representa una gran oportunidad de negocio para el sector tecnológico y de consultoría español, que cuenta con una alta reputación en los mercados emergentes”, complementó Díaz Batanero.

Las TICs constituyen una de las principales palancas de las que disponen los gobiernos, empresas y ciudadanos para alcanzar los objetivos fijados por la Comisión Europea para el año 2020, el llamado 20/20/20: (el 20% de reducción de las emisiones de CO2, el 20% del consumo de energía procedente de energías renovables y el 20% de mejora de la eficiencia energética). Situación que no ha sido considerada en el continente americano, más allá de los acuerdos de París, que no todos los países están cumpliendo.

Las  empresas denominadas Green TIC facilitan la consecución de estos objetivos, ofreciendo la posibilidad de propiciar una evolución estructural hacia productos y servicios menos intensivos en recursos, hacia ahorros energéticos en el transporte y la edificación, hacia la gestión eficiente de las redes de suministro de energía, entre otras ventajas.

Se estima que la eficiencia energética proporcionada por las TICs puede llegar a suponer un ahorro de costes de unos 600.000 millones de euros en 2020, según los trabajos del Foro TIC para la Sostenibilidad coordinado por FUNCOAS.

Para canalizar todas esas posibilidades la creación de Green Tech clusters se posiciona como una gran una oportunidad de negocio a la vez que se contribuye a frenar el cambio climático.

Un ejemplo de ello es Green Tech Valley de Estiria (Austria), el emplazamiento más importante del mundo en materia de tecnología medioambiental, que cuenta con 200 empresas de tecnologías verdes e institutos de investigación centrados en las tecnologías limpias y verdes. El 25% del consumo final de energía en la región procede de fuentes renovables y la región recicla el 70% de sus materiales, la proporción más alta de toda Europa.

En seis años se han creado 7,500 puestos de trabajo nuevos (medidos hasta el 2015) relacionados con la tecnología ecológica y los productos de Estiria han ahorrado cuarenta millones de toneladas de CO2 en todo el planeta en cinco años.  Aquí la pregunta es ¿por qué en América no podemos seguir o incluso adelantar acciones semejantes?

Fue en en 1977 que el Club de Roma dio la voz de alarma sobre el crecimiento de la población y la contaminación ambiental en su informe “Los límites del crecimiento”, en mucho sentido siguiendo los principios de Malthus para la relación producción de alimentos: producción de otros servicios no alimentarios, siendo que ésta primera la base de que podamos hacer los demás avances y desarrollos para preservar este planeta (aunque algunos se esfuerzan por lo contrario). Mientras tanto, las tecnologías de la información y la comunicación han evolucionado a través de una continua innovación y la gente ha comenzado a reconocer el papel facilitador que éstas desempeñan para resolver los problemas ambientales – un crecimiento que raya en niveles bajos, siendo un reflejo de que muchos que manejan la tecnología, no están muy interesados en entender estas relaciones tan complejas. En el pasado, las TICs contribuyeron a la sociedad principalmente mejorando la eficiencia del uso de los recursos y la energía. Hoy en día, la capacidad facilitadora de las TICs va más allá de la eficiencia para abarcar el amplio poder de procesamiento de las tecnologías en sí mismas.

 

Fujitsu, una destacada empresa de TIC japonesa con ingresos consolidados de 54,000 millones USD (4.5 billones de yenes) para el año fiscal que terminó el 31 de marzo de 2012, está aplicando ahora estas tecnologías de manera innovadora para lograr un planeta más sostenible. Así, la empresa ofrece toda una gama de productos, soluciones y servicios tecnológicos y tiene más de 170,000 empleados para brindar atención a sus clientes en más de 100 países. En colaboración con ellos, utilizamos nuestra experiencia y las fortalezas de las TIC para perfilar el futuro de la sociedad.

 

Un paradigma sostenible. Actualmente nos encontramos ante importantes desafíos mundiales. Los efectos del cambio climático y el agotamiento de los recursos a causa de la explosión demográfica son sólo algunos de los indicadores de que la sostenibilidad del planeta es cada vez más incierta. Asimismo, los desastres como el terremoto en Japón y las inundaciones en Tailandia el año pasado nos enseñan que la protección y la seguridad no deben darse por sentado. Por lo tanto, construir una sociedad con capacidad de resistencia es importante para el desarrollo sostenible.

Estoy convencido de que ha llegado el momento de establecer un nuevo paradigma que rebase los modelos de desarrollo tradicionales que dan prioridad al beneficio económico, y construir un modelo económico más sostenible que genere prosperidad, manteniendo al mismo tiempo los ecosistemas naturales.

 

Es bien sabido que las TICs pueden tener un impacto tremendamente positivo sobre el medio ambiente mediante un uso más eficiente de los recursos y la energía, el cual aumentaría la sostenibilidad del consumo y la producción, haría que el transporte fuera más eficiente, y permitiría la evaluación de las repercusiones ambientales de las distintas actividades. Las TICs ya están contribuyendo a minimizar los efectos que tienen las actividades en las oficinas, las fábricas y las cadenas de suministro sobre el medio ambiente.

 

Gracias a la inmensa capacidad de cómputo y a las redes de alta velocidad que las TICs ponen a nuestra disposición, el potencial es prácticamente ilimitado, pero ¿cómo pueden las TIC proporcionar una economía más sostenible?

 

El superordenador que ayuda a la investigación innovadora. Aumentar la eficiencia energética es impresionante, pero es apenas un ápice de todo el potencial que tienen las TICs. Creo que la capacidad de cómputo puede generar las principales innovaciones necesarias para lograr un futuro sostenible. Ya estamos viendo muestras, por ejemplo, gracias a las altas velocidades de procesamiento del ordenador K (en Japón)—el superordenador que ocupó el primer lugar dos veces consecutivas en la clasificación de los TOP 500 de 2011— se pueden realizar análisis y elecciones que servirán a crear innovaciones con base en los conocimientos que ya tenemos, combinados con tecnologías de vanguardia. También será posible desarrollar materiales, fuentes de energía, productos y procedimientos nuevos para crear una sociedad con mayor capacidad de resistencia.

 

El superordenador permite al equipo de la Universidad de ­Tohoku simular con alta precisión un tsunami en tres dimensiones. Anteriormente, la simulación de tsunamis se limitaba a calcular las alturas y los tiempos de llegada a las zonas costeras, y era imposible predecir los daños causados por las inundaciones en las zonas urbanas o en las zonas habitadas del interior. Ahora, el ordenador K permite crear imágenes realistas en tres dimensiones del impacto de un tsunami sobre diques, no sólo en las zonas costeras, sino en las edificaciones urbanas. Esto ayudará a mejorar la respuesta en casos de desastre y permitirá una planificación de alto nivel de las medidas preventivas. Así mismo, contribuirá a la reparación y recuperación de las zonas afectadas por el terremoto de 2011 en Japón.

 

Otro ejemplo es la red de cómputo de alto rendimiento a escala mundial (red HPC) creada por el Gobierno de Gales y las universidades de la región. La red HPC de Gales aprovechará la alta capacidad de cómputo de Fujitsu para trabajar en varios proyectos académicos, científicos y comerciales y abrirá la posibilidad de crear innovaciones con baja producción de emisiones de carbono permitiendo la modelización de patrones meteorológicos y de cambio climático, el desarrollo de cultivos resistentes a las inclemencias del tiempo y la investigación sobre eficiencia energética y fuentes de energía renovable. También facilitará la investigación de vanguardia, participando por ejemplo en el desarrollo y la fabricación de nuevos materiales sin necesidad de construir prototipos. Esto ofrece a las empresas el potencial de una verdadera ventaja competitiva.

 

Ahorro de energía en el sector de las TICs. No debemos olvidar el impacto sobre el medio ambiente de las TICs en sí mismas. De hecho, las TICs son responsables de alrededor del 2% de las emisiones mundiales de CO2. Una de las áreas en las que las emisiones de CO2 de las TIC están aumentando rápidamente es en los centros de datos. Según algunas estimaciones, debido al crecimiento de la cantidad y de la capacidad de los centros de datos, las repercusiones sobre el clima podrían más que quintuplicarse entre 2002 y 2020.

 

Una de las principales prioridades para solucionar el problema de esta significativa fuente de emisiones de CO2 es reducir el consumo energético de los sistemas de aire acondicionado de los centros de datos. La energía que consume el aire acondicionado allí, corresponde aproximadamente al 40% del consumo total de las instalaciones.

 

Fujitsu desarrolló recientemente un sistema que analiza la distribución de la temperatura con el fin de reducir el consumo de energía. El sistema, que se basa en una tecnología de detección por fibra óptica de temperaturas en varios puntos y en la aplicación de un algoritmo de procesamiento de señales finas, desempeña un papel importante para optimizar el aire acondicionado gracias a la visualización precisa en tiempo real de la distribución de la temperatura, lo que permite identificar los lugares con demasiado o poco enfriamiento.

 

Así, al establecer objetivos de temperatura y de flujo de aire de enfriamiento, el sistema de Fujitsu puede ayudar a disminuir el consumo de energía del aire acondicionado de los centros de datos hasta en un 40%, reduciendo así mismo, en comparación con los métodos tradicionales, en más del 90% el tiempo necesario para optimizar el funcionamiento.

 

Ir más lejos. A pesar de que en los últimos años la industria de las TICs ha registrado avances importantes para reducir sus efectos negativos sobre el planeta, es necesario ir más lejos para lograr una sociedad más sostenible y estable. Es algo que podemos alcanzar. La pregunta real es ¿tenemos la voluntad y el deseo real de hacerlo?

 

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Staff Oil & Gas Magazine

Equipo de redacción de Oil & Gas Magazine, nos gusta escribir sobre temas del sector petrolero nacional e internacional.

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