LOADING

Type to search

César Augusto Rangel Combustibles Opinión Ultimas noticias

Las razones fiscales del precio de la gasolina

Share

Por: César Augusto Rangel

El primero de enero de 2017 entró en vigor la nueva estructura de precios de las gasolinas que representó un incremento promedio del 20%, de este modo la gasolina Magna pasó de $13.98 a 15.99 por litro. Esto generó un enorme malestar social que derivó en marchas, bloqueos y saqueos al sector comercial cuyas pérdidas calculó la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio (ANTAD) por más de $1,920 millones de pesos[1]. Alrededor de 681 negocios sufrieron daños de todo tipo, desde robo de mercancías hasta la destrucción de su patrimonio, a esto aún habría que sumar las pérdidas derivadas del bloqueo a los accesos a la Ciudad de México y otras regiones que imposibilitaron el transporte comercial por el cierre de carreteras. Del mismo modo, diversas regiones quedaron sin abasto de combustibles pues las manifestaciones incluyeron bloqueos a las Terminales de Abastecimiento y Despacho (TAD) de PEMEX.

La gasolina tiene un modelo básico de precio: por un lado, están los costos de la industria (divididos en diversos rubros) y por otro están los insumos del Estado materializados en impuestos y subsidios.

A finales de 2016, los costos industriales de la gasolina rondaban los $10, lo que ha enfrentado una gran volatilidad por efecto de la variación en el tipo de cambio. A partir del costo industrial el resto se trata de Impuesto al Valor Agregado (IVA) y el Impuesto Especial a la Producción y Servicios (IEPS).

En comparación, la gasolina mexicana aún con la nueva estructura de precio de mercado, no está entre las más costosas del mundo. Hong Kong cuenta con el precio más alto, con $1,93 dólares por litro, seguido de Noruega ($1,88), Islandia ($1,87), Israel ($1,71), Mónaco ($1,71), Holanda ($1,68) Italia ($1,65) y Grecia ($1,65).[2]

¿Por qué la gasolina es más cara en otros países y más barata en otros? Los precios de la industria, si bien son variables en tanto regiones, tipos de cambio, capacidad de refinación y todas aquellas características propias del mercado que se analice, el principal determinante de precio se encuentra en una decisión de tipo política, ya sea por el modelo de política económica, por impuestos medioambientales, por políticas de movilidad urbana o por recaudación fiscal, al final se trata de una decisión de Estado la que lleva a determinar el precio de la gasolina en un país.

¿Porque en Venezuela la gasolina representa un valor simbólico de apenas 1 centavo de dólar por litro, mientras que en Noruega el costo por cada litro asciende a $1,88 dólares? Hay que tomar en cuenta que ambos son países productores de petróleo. Mientras Venezuela es la más grande reserva de petróleo del planeta, Noruega cuenta con gigantescas reservas asentadas en el Mar del Norte.

El hecho de que la gasolina tenga un valor muy bajo en Venezuela y muy alto en Noruega no implica que a los noruegos les sea más cara ni que a los venezolanos les resulte más barata.  La comparación simple de precios implicaría un error comparativo fundamental, pues ni la capacidad de consumo ni el ingreso son iguales en uno u otro país. Visto desde la perspectiva ingreso-consumo, en México son necesarias 80 horas de salario mínimo para llenar un tanque con 50 litros de Magna. En contraste en Noruega, son necesarias solo 4 horas aproximadamente de sueldo para hacer la misma compra: media jornada laboral contra 10 días de jornada mínima en México[3].

El precio de los combustibles en Grecia se incrementó drásticamente luego de que su crisis los llevó a buscar fuentes emergentes de recaudación, en la actualidad un litro de gasolina en aquel país cuesta lo equivalente a 33 pesos mexicanos, mayormente por impuestos especiales[4].

 
Elaboración: México Evalúa.

http://mexicoevalua.org/2017/01/11/gasolinazos-consecuencias-de-las-reformas-energetica-y-fiscal/

En México, en 2012 el 40% del gasto federal provino de exportaciones de crudo, situación que cayó en 2015 hasta el 20% cuando el precio del barril internacional bajó en la misma proporción para ubicarse por debajo de los $50 dpb. Ante esta drástica caída en la recaudación la compensación vino de las gasolinas, que a través del IEPS compensaron el hueco dejado por el crudo. En el primer trimestre de 2016 la recaudación por IEPS representó 25 mil 355 millones de pesos, superando a las exportaciones de crudo que ascendieron a 21 mil 237 mdp. Las gasolinas representaron un aproximado del 65% del IEPS, puesto que no es un impuesto exclusivo de combustibles, sino que se aplica al tabaco, alcohol, bebidas azucaradas, alimentos con alto contenido calórico y plaguicidas.

Conforme a la Ley de Ingresos 2017, considerando el precio promedio de la gasolina con un margen fijo de IEPS e IVA el precio al usuario superaría los $18 por litro de Magna, lo que hizo que el Ejecutivo Federal interviniera para reducir la expectativa de recaudación tributaria y lograr que el precio se mantuviera en $15.99. Esta situación redujo la recaudación por este concepto en un -0.7% a tasa anual real. Son 19 entidades federativas que recibieron menores ingresos por este concepto, Baja California Sur fue la más perjudicada al descender sus ingresos -14% por esta vía, seguida de Tabasco -8.7% y Veracruz -6.6%[5].

Esta baja en la recaudación lleva a cuestionar si es válida esta dependencia de recursos fiscales petroleros o si en verdad se ha logrado “despetrolizar” la economía con la creación del Fondo Mexicano del Petróleo (FMPED) que establece criterios de gasto razonado.

¿Es deseable mantener un precio bajo de la gasolina? Todo depende de cuál sea su uso, lo primero es recordar que, como combustible fósil, es generador de emisiones contaminantes, y no es responsable ni posible a la luz de acuerdos internacionales en materia ambiental, el incentivar como política oficial el uso indiscriminado de combustibles fósiles. Por otro lado, es un hecho que los combustibles son un factor influyente en la inflación o en los precios de otros sectores, entre los que están sectores básicos como el alimentario.

Si los sectores productivos cuentan con incentivos fiscales en precios ¿por qué el alza en combustibles influyó en el 5% de inflación que Banco de México sí atribuyó a la gasolina, gas y generación eléctrica?

Ciertamente resolver esa pregunta requiere de un estudio profundo y con una metodología clara, sin embargo, una primera pista podemos encontrarla en el 57%[6] de población económicamente activa (PEA) que labora en la informalidad.

Un problema que ha arrastrado la economía mexicana respecto a la ocupación se encuentra en la dificultad de las instituciones de incorporar a la formalidad a aquellas actividades económicas que emplean a este porcentaje mayoritario de la PEA. Desde la informalidad no es posible acceder a programas ni subsidios, entre los que se encuentran los relacionados a precios preferentes de combustibles. El sector transportista y agrario cuentan con diversos apoyos entre los que históricamente han estado precios con reducciones de impuestos. Aquellos que no acceden a un registro público, principalmente por la negativa de realizar contribuciones fiscales, terminan pagando precios de combustibles de usuario regular, lo que conlleva a cargar estos costos a los productos finales. Al final, esa negativa fiscal, termina impactando a la inflación y perjudicando a los usuarios de ese producto o servicio.

Cada país impone un precio a sus gasolinas de acuerdo a un sinfín de características que llevan a que sea una decisión gubernamental la que imponga impuestos, subsidios, restricciones o incentivos a combustibles. En el caso específico de México la razón primordial de la distorsión del precio no tiene que ver con políticas ambientales ni restrictivas sino con una realidad fiscal en donde las finanzas públicas aún son fuertemente dependientes de ingresos relativos a energéticos.

Mientras los precios del barril se mantuvieron por encima de los 80 dólares y los megayacimientos de fácil acceso proporcionaron a México hidrocarburos de bajo costo de producción y elevadas contribuciones fiscales ambos frentes, tanto el industrial como el fiscal, fue posible mantener precios generalizados de combustibles de bajo costo.

En el año 2003 la gasolina Magna rondaba los $6 por litro al tiempo que Cantarell y Ku Maloob Zaap llevaban la producción hacia los 3.4 millones de barriles (mdb) con costos de producción por alrededor de 10 dólares por barril. La decisión política en ese escarnio favorable fue mantener precios generalizados bajos sin llevar a cabo un plan recaudatorio para el largo o mediano plazo ni imponer restricciones de ningún tipo al uso creciente de combustibles, una decisión gubernamental que fue bien recibida popularmente, decisión que, llevada a la actualidad, con precios del barril por debajo de los 50 dólares y la producción apenas alcanzando 2 mbd impacta de modo contrario al fisco mexicano que no reservó ni un barril para el mediano plazo.

Noruega, por ejemplo, limita los recursos excedentes por alzas en el precio del barril internacional o incrementos en su producción a través de un fondo para el largo plazo. No permite que esos recursos adicionales se inyecten a su economía y generen distorsiones que ante una caída de esos ingresos extraordinarios puedan perjudicar los sectores productivos. Más aún, evitar incorporar esos recursos a su estructura recaudatoria, vinculada mayormente en los contribuyentes y no en recursos naturales. En el caso de México, la razón primordial del incremento a la gasolina está relacionada a una suerte de emergencia fiscal, que ante la caída de la producción y la cotización del barril ha tenido que hacerse de recursos por otras vías. La gasolina ha sostenido las finanzas de las entidades federativas y saneado esta baja fiscal.

Ante este malestar social y crisis fiscal resulta oportuno cuestionar la conveniencia de esta dinámica de economía petrolizada. El petróleo suele tener precios cíclicos, en el mediano plazo es lógico que este se recupere, ante lo que valdrá la pena cuestionar en qué utilizaremos esos recursos y cómo lo haremos. La opción de acelerar el crecimiento económico con el oro negro que geológicamente tenemos bajo tierra parece cómoda, especialmente ante el argumento de la legitima propiedad pública de esos recursos, establecida en el 27 constitucional. No hay que perder en cuenta que los recursos encontrados bajo tierra no son garantía de flujos seguros ni de capital de ni recaudación. Seguir anclando la economía nacional en esta dinámica de dependencia implica riesgos, si esta dependencia que resulta cómoda a la luz de sus beneficios inmediatos prevalece también es necesario tener en cuenta sus efectos, peligros e inconvenientes. Ser responsables de la decisión que se tome y tomar en cuenta un plan de contingencia más allá de coberturas petroleras o impuestos de emergencia.

 

[1] Redacción. Los saqueos por gasolinazo dejan pérdidas de 1922 mdp para la ANTAD. Economía. Expansión. 24.01.2017 http://expansion.mx/economia/2017/01/24/los-saqueos-por-gasolinazo-dejan-perdidas-de-1-922-mdp-para-la-antad

[2] Precios tomados en Global Petro-Prices al 7 de marzo 2017. Con actualización semanal en el portal web: http://www.globalpetrolprices.com/gasoline_prices/World-top10/

[3] Rafael López. “Para llenar el tanque de gasolina en México se necesitan 10 jornadas laborales”. Vanguardia. 02.01.2017 URL: http://www.vanguardia.com.mx/articulo/para-llenar-el-tanque-de-gasolina-en-mexico-se-necesitan-10-jornadas-laborales

[4] Redacción. Cuáles son los países con la gasolina más cara y más barata del mundo. BBC Mundo. 12.01.2017. URL:  http://www.bbc.com/mundo/noticias-38586505

[5] Elizabeth Albarrán. “Los estados perciben menos recursos por IEPS a gasolinas”. El Economista 5.04.2017. URL: http://eleconomista.com.mx/estados/2017/03/05/estados-perciben-menos-recursos-ieps-gasolinas

[6] Alejandra Arteaga. Baja desempleo, sube la informalidad. Huffingtong Post. 27.02.2017 http://www.huffingtonpost.com.mx/2017/02/27/baja-desempleo-pero-sube-informalidad-en-mexico/

Tags:
Staff Oil & Gas Magazine

Equipo de redacción de Oil & Gas Magazine, nos gusta escribir sobre temas del sector petrolero nacional e internacional.

  • 1

!Suscríbete!